PERSPECTIVAS Y PROSPECTIVAS DEL XIX CONGRESO DEL PARTIDO COMUNISTA CHINO

febrero 13 2018

El 18 de octubre de 2017 tuvo lugar la primera sesión plenaria del XIX Congreso del Partido Comunista Chino. Conocer las implicaciones de este acontecimiento político resulta importante para México y el mundo por varias razones. La primera, China es el segundo socio comercial de nuestro país en orden de importancia. Asia-Pacífico, y China en particular, son probables alternativas para la diversificación de las relaciones comerciales ante las renegociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte –sintomático de una “tendencia global antiglobalización”– y las expectativas sobre el Acuerdo de Asociación Transpacífico sin Estados Unidos (el TTP-11). La segunda razón es que China es la segunda economía global. Esto no solo tiene implicaciones económicas, sino probables repercusiones sistémicas. La recesión global financiera de 2008-2010, la elección de Trump a la presidencia de Estados Unidos, su retirada del TTP y del Acuerdo de París, fueron eventos que han reflejado un declive hegemónico del país norteamericano. En paralelo, China ha impulsado sendos acuerdos multilaterales con implicaciones globales –como la iniciativa “Una Franja, Una Ruta” y el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII)– y, además, ha respaldado la protección al medio ambiente y el impulso al libre comercio.

Lo anterior se vincula con una tercera razón, el tránsito del centro del sistema internacional del Atlántico al Pacífico. En este sentido, China es un importante eje, junto con la Asociación de Naciones del Sureste Asiático y Japón. En gran medida, esto también significa que la hegemonía global cambia de tener su sede en un Estado –en este caso, Estados Unidos– a una región –Asia-Pacífico.

Para comprender las perspectivas y prospectivas del XIX Congreso del Partico Comunista Chino (PCCh), primero es menester trazar la trayectoria del XVIII Congreso. Es destacable el hecho de que los congresos de los partidos se organizan por sesiones plenarias, de las cuales siempre existe una resolución que se convierte, después, en política pública para el país. De este modo, el 15 de noviembre de 2012 tuvo lugar la primera sesión plenaria del comité central del XVIII congreso del PCCh, mismo que se formó el 8 de noviembre del mismo año. En esta sesión fueron electos los actuales miembros del buró político, del comité permanente, de la comisión central militar y del secretariado. La diferencia entre éstos es que el primero se conforma por 25 miembros que ostentan los más altos cargos del partido y del gobierno.

El comité permanente se conforma por pocos miembros, aquellos con la más alta jerarquía en la administración pública; en el XVIII congreso el número de miembros del comité central se redujo de nueve a siete. Es el mismo caso de la comisión central militar que tiene siete miembros. El secretariado es el brazo ejecutivo del comité central y, actualmente, se conforma también por siete miembros. El comité central –de donde provienen todos los miembros de los cuerpos ya descritos– se conforma por 205 miembros.

La primera sesión se caracterizó por dos cosas. Por un lado, los actuales líderes de China fueron electos. Por otro lado, dichos líderes emprendieron una agresiva campaña anticorrupción para “limpieza” al interior del partido. Así lo estableció el presidente chino y secretario general del PCCh, Xi Jinping, en su primer discurso en estos cargos:

El partido entero debe estar vigilante. […] Nuestra responsabilidad es trabajar con todos los camaradas del partido para asegurar que el partido supervisa su propia conducta, fortalece la estricta disciplina, lidia efectivamente con los asuntos de importancia al interior del partido, mejora el estilo de trabajo del partido y mantiene vínculos cercanos al pueblo. (Xi, 2012).



Del 26 al 28 de febrero de 2013 tuvo lugar la segunda sesión plenaria del comité central. En esta se adoptaron listas de candidatos para conformar las posiciones de liderazgo del gobierno, del Consejo de Estado y de la Conferencia Consultiva Popular del Pueblo Chino (CCPPCh). Las listas fueron propuestas a la XII sesión de la Asamblea Popular Nacional y del comité nacional del CCPPCh; las llamadas lianghui (两会 “dos reuniones”). En esto se puede resaltar que de noviembre de 2012 a marzo de 2013 China cuenta con “dos gobiernos”, el del Estado y el del partido. La transición de poder se oficializa hasta que las lianghui ratifican las posiciones de liderazgo del partido en el gobierno estatal.

Del 9 al 12 de noviembre de 2013 ocurrió la tercera sesión plenaria del comité central. Esta es fundamental para comprender la ruta eminentemente económica del país asiático. De hecho, las terceras sesiones plenarias de los comités centrales del partido han sido piedras angulares del desarrollo de China por las decisiones adoptadas. En el caso que compete al XVIII congreso, la tercera sesión publicó los documentos intitulados “Decisión del comité central del PCCh sobre la profundización íntegra de la reforma para asuntos de mayor importancia” e “Instrucciones sobre la decisión del comité central del PCCh sobre la profundización íntegra de la reforma para asuntos de mayor importancia”. De acuerdo con Hu (2017, pp. 62-65), estas decisiones tienen el objetivo de promover el sistema de “cinco en uno” –es decir, construcción cultural, ecológica, económica, política y social. En otras palabras, una reforma “integral”. Por ello, la palabra “íntegro” o “integral” (comprehensive) es una noción fundamental para comprender la naturaleza de lo propuesto en la tercera sesión.

La cuarta sesión plenaria tuvo lugar los días 20-23 de octubre de 2014. Esta sesión se enfocó en promover el gobierno por medio de la ley. Esto implicó fortalecimiento y reformas de leyes y reglamentos en el gobierno y en el partido. Manifiesto de lo anterior fue la expulsión de Li Dongsheng, Jiang Jiemin, Yang Jinshan, Wang Yongchun, Li Chuncheng y Wang Qiangliang del partido, miembros que habían incurrido en serias violaciones disciplinarias y de los más altos perfiles después de Bo Xilai.

En esta línea es importante resaltar que las medidas disciplinarias aplicadas a los miembros del partido han tenido un doble propósito. El primero, promover la lucha anticorrupción emprendida desde que Xi Jinping ascendió al poder de China. El segundo, precisamente, asegurar el poder de Xi Jinping y allegados. Por lo tanto, es posible afirmar que la lucha anticorrupción en China es, también, una herramienta para eliminar disidencia política.

Del 26 al 29 de octubre de 2015 tuvo lugar la quinta sesión plenaria del comité central. Esta sesión es importante porque se adoptó el XIII plan quinquenal (2016-2020). En este plan se busca construir una “sociedad moderadamente próspera” para 2020 con base en duplicar el producto interno bruto y el ingreso per cápita de 2010 para 2020, incrementar la calidad de la producción al escalar en las cadenas globales de valor, fomentar industrias estratégicas e innovadoras, modernizar la agricultura y el sector servicios, impulsar una “revolución energética” por medio del uso de las energías limpias, entre otras cosas. En otras palabras, el XIII plan quinquenal apunta a consolidar las “cuatro integralidades” (四个全面, sige quanmian), a saber: construir íntegramente una sociedad medianamente acomodada, construir íntegramente la reforma, gobernar íntegramente por medio de la ley, gobernar íntegramente y con rigor al partido. En línea con lo anterior, en esta sesión también fueron expulsados nueve miembros prominentes del partido por cargos de corrupción (Zhou Benshun, Yang Dongliang, Zhu Mingguo, Wang Min, Chen Chuanping, Chou He, Yang Weize, Pang Yiyang, Yu Yuanhui), siendo el mayor número de miembros con altos cargos expulsados en la historia del partido (Sina, 2015).

Del 24 al 27 de octubre de 2016 tuvo lugar la sexta sesión plenaria del comité central. Este pleno es importante porque brindó el estatus de “líder núcleo” (领导核心 lingdao hexin) al presidente Xi Jinping. En la historia del PCCh, solo otros tres líderes han ostentado este cargo (Mao Zedong, Deng Xiaoping, Jiang Zemin). En línea con el enfoque general del sexto pleno –fortalecimiento de medidas anticorrupción y disciplinarias–, el nombramiento de líder núcleo refleja la consolidación del poder político de Xi Jinping.

Con base en lo anterior, la perspectiva del XIX congreso puede conceptualizarse como un congreso de consolidación política y mejoramiento-seguimiento económico. Por un lado, Xi Jinping ha logrado consolidar su influencia y poder político en el gobierno y partido por medio de la campaña anticorrupción. Esto le ha permitido obtener el estatus de líder núcleo, limitar la influencia de líderes anteriores –como Jiang Zemin– o camarillas políticas con orientaciones distintas a la de Xi Jinping, e impulsar determinadas políticas económicas. Incluso, se ha mencionado la posibilidad de que Xi Jinping pueda ir por un tercer periodo al frente de China, rompiendo con la institucionalidad del cambio en el liderazgo político chino impuesta desde Deng Xiaoping. Por otro lado, y en línea con esto último, el PCCh ha virado el modelo económico para concentrarse en el consumo –ya no en la producción y exportación– y en incrementar del valor agregado a la producción. Esto en tono de las tendencias regionales y globales que surgieron a partir de la recesión global financiera de 2008. Aunado a esto, el gobierno chino también se ha propuesto seguir impulsando el libre comercio y la protección al medio ambiente, cosas que se han visto amenazadas por las tendencias antiglobalizantes.

¿Cuáles son las prospectivas del XIX congreso de cara a la trayectoria del partido descrita? Primero, es importante señalar que el XIX congreso del partido implica un cambio de miembros en el comité central del partido. Una forma en que se ha institucionalizado esto es por medio del retiro debido a la edad. En esta línea, se espera que cinco de los siete miembros del comité permanente se retiren. Sin embargo, de entre estos hay una figura que promueve la especulación sobre el pronóstico político del partido. Wang Qishan, el “zar anticorrupción” es la mano derecha de Xi Jinping, y su retiro implicaría debilitar la influencia política de este. El éxito de la campaña anticorrupción de mano de Wang, y su cercanía a Xi, podría romper la institucionalización del cambio entre los miembros por cuestiones de edad.

Otro asunto relacionado al cambio de miembros es el ascenso de los probables “herederos políticos” de Xi Jinping y Li Keqiang, a ocupar los cargos de éstos en el cambio de liderazgo esperado en el XX congreso del partido para 2022. Es difícil pronosticar la trayectoria política de los miembros, sobre todo a raíz de la expulsión de Sun Zhengcai del partido, quien también era considerado candidato a formar parte de la llamada “sexta generación de líderes” del XX congreso. De entre tantas especulaciones, parece ser que una apuesta segura es Hu Chunhua, líder del partido en Guangdong. Pero, hasta no ver, no creer.

En materia política, se puede esperar a que el XIX congreso continúe las líneas dispuestas por el actual liderazgo chino, esto a pesar del cambio entre los miembros del comité central. El estatus de líder núcleo permitirá a Xi Jinping impulsar intrépidas políticas económicas y exteriores, las cuales pueden ser necesarias debido a la coyuntura internacional. Como establecí al inicio, esta coyuntura se caracteriza por el viraje del centro del sistema internacional a Asia-Pacífico, y en este proceso China desempeña –y desempeñará– un papel fundamental. El XIX congreso del partido podría impulsar nuevas políticas que aseguren convertir a China en el eje de sus nuevos proyectos multilaterales. Éstos, eminentemente, aseguran a China mercados en crecimiento para sus nuevos enfoques económicos –servicios, productos con alto valor agregado, infraestructura. No obstante, también existen importantes retos geopolíticos que habrá de enfrentar con agudeza, como es el caso del asunto con Corea del Norte. La escalada de tensiones entre Pyongyang y Washington ha puesto a Beijing entre la espada y la pared. Pero, el estatus de Xi le permitiría adoptar decisiones concretas, rápidas y poco ortodoxas en pos de dirimir las tensiones en la península coreana.

Se auguran importantes retos para la estabilidad política china. Si bien la cuarta sesión plenaria del XVIII comité central se enfocó en impulsar el Estado de derecho, cierto es que en China coexisten dos órdenes político-legales, el del gobierno y el del partido. Armonizar ambos órdenes supone brindar derechos vinculantes a uno o a otro, y en un sistema político caracterizado por un Estado-partido, lo anterior puede resultar todo un obstáculo. No resolver esta contradicción supone perpetuar una percepción de China como un país no respetuoso de la ley. Por lo tanto, el XIX congreso podría enfocarse en la construcción de un estado de derecho, fortalecimiento de garantías individuales y sociales, y, sobre todo, fomento de derechos humanos. Sin embargo, el XIX congreso también podría adoptar una dirección opuesta a esto en razón de procurar la prevalencia del partido, que es un asunto prioritario.

Otro reto es mantener la legitimidad y la gobernanza entre la sociedad china. Un asunto importante para el partido es mantener la cohesión interna y la vinculación con la sociedad. La idea de esto es mantener al partido “en línea con las masas”. Durante la época de Mao Zedong, la ideología, indudablemente, brindó legitimidad al partido, Después, desde Deng Xiaoping a Hu Jintao, fue el éxito económico. Ahora, con la reducción del crecimiento en el producto interno bruto de China, la corrupción y los problemas ambientales, mantener la legitimidad es un reto. El XIX congreso deberá resolver las vías para mantener la legitimidad, y entre estas se ubica, precisamente, el fortalecimiento del estado de derecho, aunado a la promoción económica.

Siempre que el gobierno chino realice acciones para enfrentar problemas económicos o políticos, en China actual, hay que preguntarse “¿esta acción le permitirá al partido mantenerse en el poder?” Si la respuesta es sí, entonces es un escenario a prospectiva sumamente probable. Porque la cohesión entre los miembros del partido –por medio de la disciplina y la ideología–, y su mantenimiento en el poder, son las prioridades absolutas del PCCh. Esto es poco probable que cambie en el futuro.

China.org (2014). “Communiqué of the Third Plenary Session of the 18th Central Committee of the Communist Party of China”. China.org.cn, 15 de enero, https://tinyurl. com/yb3blcqj
Hu A. (2017). The Modernization of China’s State Governance. Singapore: Institute of Contemporary China Studies-Tsinghua Universuty & Springer.
Sina (2015). “Comunicado íntegro de la quinta sesión plenaria del XVIII comité central (十八届五中全会会 议公报全文发布) [original en chino], Sina 新闻中心, 29 de octubre, https://tinyurl.com/yajfk4jg

 

Eduardo Tzili Apango

Eduardo Tzili Apango

Profesor-investigador de tiempo completo en la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco. Estudioso y especialista en las relaciones internacionales de China.
Eduardo Tzili Apango

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