“Perro semihundido” de Francisco de Goya: bosquejo interpretativo

Introducción

Una de las muchas obras polémicas de Francisco de Goya es Perro semihundido. Trabajo que forma parte de la colección Las pinturas negras, que causó controversia debido a los diversos significados que se le puede atribuir; pero también ha sido adulada como una de las mejores pinturas del autor. Se analiza el mural transferido por medio de signos y símbolos que están implícitos en la pintura y se realiza una interpretación del mismo. Por medio de este trabajo se indaga la técnica que usó y la intencionalidad que el mismo Goya quiso imprimir en la obra aunque no haya dejado nada escrito sobre ella.

Al final de sus días, en la última casa que adquirió en Madrid, mejor conocida como “La quinta del sordo”, Goya vivió en un estado de depresión, puesto que su enfermedad (la sífilis) lo fue consumiendo, y además había quedado completamente sordo. En esa casa finalmente falleció en el año 1825.

Durante el final de su vida, la sífilis se manifiesta de mayor manera y tal vez sea a consecuencia de esta enfermedad que comienza a pintar sus obras negras, de las cuales sobresale Perro semihundido que, se especula, fue realizada entre 1819 y 1823 aproximadamente. Este trabajo posee un ambiente borroso en el cual el autor utiliza colores oscuros y en la parte baja sobresale la cabeza de un perro que por la técnica que aplicó, y la cual se realizó en un revocado en pared, ofrece cabida a diversas interpretaciones.

Contexto histórico

1. La Revolución Francesa (1789-1799)

Conflicto social y político que comenzó en Francia pero se amplificó a otras naciones de Europa. Esta batalla tenía como objetivo eliminar el régimen de monarquía absoluta y la cual marcó el final definitivo del feudalismo y del absolutismo del país. Debido a estos sucesos, comenzó la edad contemporánea que sientan las bases de la democracia moderna.

2. El Absolutismo Borbónico

Las reformas borbónicas cambiaron el paradigma económico, político y administrativo de los reyes borbones de España del siglo XVIII, en la cual todo el poder se centraba en los monarcas y la forma de distribución de las riquezas de América.

3. Invasión francesa en España (1810)

Este acontecimiento tomó lugar específicamente en Sevilla; la fuerza militar francesa luchó contra el pueblo español y éste en respuesta reclamó su independencia.

Desde la perspectiva personal estos acontecimientos influyeron en los cuadros de Goya, ya que él vivió esta etapa de guerra y los cambios que se sobrevinieron e influyeron para la temática profunda de sus obras póstumas. Francisco de Goya no solo vivió de cerca la guerra, sino que también estuvo involucrado con el rey José I. También convivió con el círculo de ilustrados que participaron en el proceso de inquisición contra el propio Goya en marzo de 1815, a causa de su obra “La Maja desnuda”. Todos estos sucesos que lo rodearon redujeron los pedidos de obras patrióticas que le encargaban; pero gracias a otros pedidos pagados por la iglesia, recolectó dinero para comprar la última casa en la que viviría y que fue conocida como “La quinta del sordo”.

El perro y sus representaciones simbólicas

El perro ha ocupado un lugar simbólico en el arte. En el cine, por ejemplo, los también españoles Luis Buñuel y Salvador Dalí filmaron Un perro andaluz, cinta que abre el camino a la vanguardia del Surrealismo dentro del área cinematográfica.

En Grecia se representaban en utensilios; en Egipto eran representados junto a los faraones e incluso hubo momificaciones caninas; en Roma aparece representado a través de murales o monedas y eran útiles en las batallas. Sin embargo, en la Edad Media se le trataba como un animal feo, parte de lo salvaje y por lo mismo no existen muchas representaciones de él en el arte de esa época, aunque ya en el Renacimiento comienza a tener aceptación por ser auxiliar de caza, y es cuando comienza a ser parte de las obras nuevamente. El perro en la obra de Goya es un elemento simbólico que aunque no desempeña un papel principal contribuye al significado eidético de la misma.

Perspectiva mexicana: Analogía del xoloitzcuintle con la obra

Xólotl, para los mexicas, era el dios de la vida y la muerte; y comúnmente se le asociaba con figuras monstruosas. Se creía que los xoloitzcuintles (los perros) acompañaban a las almas de los difuntos cuando viajaban al Mictlán (inframundo), por lo que los sacrificaban y enterraban junto con los muertos, para que pudieran guiar a la nueva morada. También se dice (en algunas leyendas) que el xólotl (perro o animal) es un regalo al hombre y que fue fabricado de una astilla del hueso de la vida, el hueso por el cual toda la existencia fue creada; y por tal razón estos animales se percibían como sagrados. Incluso, los perros de esta raza formaban parte de la comida típica de la cultura, por lo que eran enterrados junto con los muertos a los que debían guiar. En la cultura mexica, al perro se le conocía como xoloitz-cuintle (también perro demonio) porque no tenía pelaje y era de un color oscuro, además de ser un ente que viaja por el inframundo. En la obra de Goya, desde la perspectiva personal, el perro representa aquel delgado hilo en el que pende la vida y la muerte, es decir, el espejo donde Francisco de Goya se miraba a sí mismo como un ser diminuto posado frente a lo magro del ambiente que lo rodeaba; y el perro es el símbolo que resalta la idea de contraste de vida y muerte donde también el mismo animal es el camino hacia un escape o una prisión, un pasaje hacia otra realidad.

Significado simbólico de las golondrinas

Después de la muerte de Francisco de Goya, Jean Laurent tomó una fotografía a esta pintura en el año de 1874, en la cual se reveló que en el bosquejo original se había pintado una gran roca y unos supuestos pájaros, a los cuales se conjetura, está mirando el perro. Desde la perspectiva personal estos pájaros podrían ser golondrinas ya que son pequeñas y representan la esperanza o la buena suerte, aunque también se les relaciona con la muerte y la resurrección, aunque, al igual que el perro del cuadro, su semántica puede ser extrema porque no se sabe si el perro está siendo tragado por la tierra o está resurgiendo de ella.

Arte y realidad

En los cuadros que realizó durante la invasión francesa en España, Goya fue el encargado de retratar el momento de la historia en el que se desarrolló aquella guerra, pero no fue hasta que se trasladó a su nueva adquisición inmobiliaria llamada “La quinta del sordo” cuando Francisco de Goya expresó su realidad interior u ontológica al pintar los murales de su casa retratando su propia experiencia interna; ya que al no tener un mecenas, él se dedicó a formar sus obras de acuerdo a la técnica que más le apetecía, la temática que invadía su mente y los sentimientos que florecían en ese momento sin una persona que espere la fecha de entrega del trabajo.

Formas y líneas

La pintura de el perro de Francisco de Goya es bidimensional porque no ofrece la intención de haber una tercera dimensión, además de estar dibujado en primer plano y en la pintura no se observa profundidad asimismo de que no hay muchos elementos que la componen.

Líneas

En la pintura se observan líneas que no están definidas puesto que su técnica así lo sugiere, el ambiente en el que está el perro es de la misma manera; es decir, borroso, por lo tanto las líneas definidas carecen en su totalidad en esta obra. Esta pintura es asimétrica, los pocos elementos que la componen no tienen una proporción definida, por lo que, para mi opinión personal, la pintura se realizó basándose en la emoción y el momento en que Goya pretendió pintarlo.

Luces y sombras

El uso de luz y sombras en la obra está específicamente reflejado en el perro, ya que la luz se centra en la parte principal de la pintura y se refleja en la cabeza del perro ofreciendo las sombras respectivas a su rostro.

Sombras y brillos propios

En Perro semihundido, Goya utilizó los colores fríos y cálidos. En la parte superior predominan los colores fríos por la tonalidad oscura, en la parte intermedia se observan colores cálidos y en la parte inferior imperan de nuevo los colores fríos.

Esquema compositivo

En esta obra, Goya utiliza una diagonal. En la parte superior no posee ningún elemento y en la parte inferior aparece la sección principal de la obra. El foco lumínico se encuentra en la parte superior del perro lo que obliga al observador a buscar con más detalle lo que complementa la pintura.

Conclusiones

Perro semihundido resulta ser parte de la colección de la cumbre de la carrera de Goya. Este autor se caracteriza por pintar sobre temas oscuros; esto hace que nos transmita mensajes sobre temas que debatimos interna y externamente con mucha frecuencia, como la muerte, la soledad, la esperanza, entre otros. Esta obra logra captar la atención del espectador al instante, sin la necesidad de tener varios elementos en ella y además se puede interpretar de muchas maneras, lo cual se traduce a varias interpretaciones que permiten identificar lo que se piensa sobre la vida y la muerte. La representación de la realidad que nos muestra Goya, por medio de este cuadro, desafía al espectador a intentar indagar sobre qué era lo que pensaba, el propósito y el significado que llega al obtener el cuadro en uno mismo. En mi caso lo reconozco como una de las obras más emblemáticas perteneciente a este artista y la cual alcanza un significado de belleza profunda ya que atrapa todo el concepto que envuelve la etapa final que cada ser vivo tendrá que atravesar, es decir, la esperanza y contradicción ante la muerte.

Vanessa Lizbeth Lema Toaquiza

Vanessa Lizbeth Lema Toaquiza

Presidente del Comité de Comunicación del Programa Empresarial “Genera” Universidad Anáhuac México.
Vanessa Lizbeth Lema Toaquiza

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