La crisis humanitaria de la migración en México

Categoría: El punto es, EPSI15
noviembre 1 2014

México aún no logra superar la situación de violencia ni la debilidad institucional que impera el país. Ni las leyes, ni las instituciones ni los programas de gobierno o los de la sociedad civil parecen ser suficientes para garantizar los derechos de la población migrante y sujeta a protección internacional (particularmente el derecho a la justicia). Las políticas de gobierno se orientan a atender la emergencia pero poco se hace para analizar y prevenir de manera estratégica e integral, cada uno de los retos que se presentan en cada fase de la migración (origen, tránsito, destino y retorno).

Hemos conocido las atroces violaciones a las que han sido sujetas las y los migrantes en México, con mayor crudeza aquellas cometidas contra población migrante indocumentada,  incluso las y los mexicanos repatriados y sus familias han vivido el desamparo de su gobierno ante los agravios cometidos en su contra por las autoridades migratorias de los Estados Unidos.

Todo ocurre y parece que el asombro ante los actos  inhumanos se pierde. Todo tipo de violaciones acontecen, pero no pasa nada, hay nota mediática un par de semanas y después otro tema ocupa a la opinión pública, como el caso de la niñez migrante; se convirtió en escándalo mediático, hubieron declaraciones y reacciones en los gobiernos y en distintos sectores, pero ahora todo ha vuelto a la “normalidad”.

Hay una inmovilidad de todo el aparato de gobierno por garantizar el acceso a la justicia de esta población, se niega o disminuyen internacionalmente los niveles de violación que se cometen en México contra las y los migrantes. ¿Por qué no tiene un costo político el no hacer nada para garantizar sus derechos? ¿Acaso no son personas? ¿Es preferible que pasen desapercibido? ¿A quién beneficia esta situación? ¿Quiénes ganan? Hay más preguntas que respuestas, aunque algunas de éstas últimas son más evidentes.

Desde los gobiernos de origen se ha tomado la salida fácil de desentenderse de sus connacionales, sólo cuando se trata de comunidades organizadas en el país destino se presta cierto grado de interés, sobre todo si son población que puede ejercer su derecho de votar. Ni hablar del retorno, pues aún sigue siendo un tema que no logra llamar la atención que se requiere en México. Los países de tránsito, como el nuestro, prefieren desentenderse de la situación de inseguridad y apuestan a que las organizaciones y grupos humanitarios atenderán las necesidades básicas de esta población, en lugar de desarrollar programas de gobierno para resolver esta realidad.

Campo energético IX, Susana Sierra- El Punto sobre la i 15

Campo energético IX, Susana Sierra

La solución que parece tenerse en todos los países ante la agenda migratoria es tener  políticas migratorias más restrictivas, sellar las fronteras, ser más selectivos, como el reciente Plan Frontera Sur, puesto en marcha por el gobierno mexicano. Se prioriza la agenda de seguridad nacional sobre la de desarrollo, nadie parece ser el responsable de que comunidades enteras tengan que salir de forma obligada de sus lugares de origen a un escenario cada vez más incierto por la falta de oportunidades dignas de vida para ellos y sus familias.

Afortunadamente no todo es negro, hay excepciones en los distintos niveles y poderes de gobierno; un sector académico que busca vincularse más a la agenda social actual, un poder judicial que ha mostrado sensibilidad en acercarse más al tema, una sociedad civil mucho más organizada y profesionalizada, que ha logrado encontrar mecanismos creativos para incidir e ir tejiendo cambios  a favor de esta agenda.

Los cambios serán lentos porque, la lucha por los derechos de la población migrante y sujeta a protección internacional, es, en la práctica, una lucha contra la desigualdad y exclusión social en la que más allá de lo que pueda hacer un país y sus instituciones, hay un sistema económico que va en contrasentido a la equidad social y a la salvaguarda de derechos como los que buscamos defender.

Para lograrlo hay muchos caminos que deben recorrerse, como monitorear, actualizar y evaluar el marco normativo en materia migratoria, proponer alternativas de política pública que combatan la impunidad, favoreciendo el acceso a la justicia, fortalecer al sujeto social o contribuir a un cambio cultural más favorable.

Ante este panorama de persecución que sufre la población migrante en México, hay mucho que se puede hacer para volver al camino y demostrar la solidaridad que nos caracteriza como sociedad. Es tiempo de desarrollar actividades específicas que promuevan la inclusión y respeto a las personas migrantes, es tiempo de parar y reflexionar sobre nuestros errores, como sociedad y como gobierno, para alcanzar la plena vigencia de los derechos humanos de las personas migrantes. Habremos miles que nos sumaremos a un esfuerzo de esta naturaleza.

 

Nancy Pérez García

Nancy Pérez García

Maestría en Cooperación Internacional para el Desarrollo por el Instituto Dr. José María Luis Mora, y su área de especialidad es migración nacional e internacional. Directora Genera l de Sin Fronteras IAP.
Nancy Pérez García

Latest posts by Nancy Pérez García (see all)

Compartir por Whatsapp:

México: Militarismo y Guardia Nacional


Sígueme en Twitter


Dirección: Av. Baja California No. 317, 2do. piso, Col. Hipódromo Condesa, Del. Cuauhtémoc, Ciudad de México, C.P. 06100 | Tel. 7159-4369

El Punto Sobre la i Facebook
El Punto Sobre la i Facebook
El Punto Sobre la i Facebook