Hostigamiento sexual: Violencia de género hacia las estudiantes universitarias en México

Las instituciones de educación superior, como cualquier espacio educativo son escenarios en los que se viven diferentes manifestaciones de violencias, el acoso laboral o mobbing entre docentes, el bullying o acoso escolar entre estudiantes, que incluyen diversas discriminaciones por razones de etnia, de preferencia sexual diferente a la heterosexual, de condición social, de edad, discapacidad y características físicas; la violencia docente hacia el estudiantado que puede adoptar formas verbales, psicológicas, físicas, sexuales; la violencia de género hacia las mujeres, que sucede entre pares –sea entre estudiantes o entre docentes– y/o de docentes a estudiantes de ambos sexos, dando lugar a formas como el hostigamiento, el abuso o la violación, todas ellas con connotación sexual.

Las violencias ejercidas por el personal docente hacia el estudiantado son comportamientos escasamente investigados. Por lo que cabe preguntarse: ¿qué hacen las universidades en México para prevenir, atender y resolver los casos de violencia de género hacia las mujeres? ¿Son preparados las y los profesores en temas como perspectiva de género, educación integral de la sexualidad y derechos humanos?

Jessica Feldman

Huichol, serie Esferismo, óleo sobre lienzo, 100 x 100 cm.

Existen documentos internacionales1 que han llamado la atención sobre la necesidad de que la formación y actualización de profesoras y profesores debe incluir contenidos acerca de los derechos humanos, la igualdad de género y la educación integral de la sexualidad para garantizar una educación que promueva el respeto a los derechos de las mujeres y de las niñas, así como a la diversidad sexual, y promueva la convivencia pacífica en los ambientes escolares. Si el profesorado no recibe este tipo de formación transmitirá, a través del currículo oculto, todas las ideas, creencias y valores con las que se formaron en sus familias y en su propio proceso escolar, reproduciendo los estereotipos de género y con ello la desigualdad entre hombres y mujeres.

Aunque aún no existen cifras oficiales sobre la prevalencia de la violencia docente en las instituciones de educación superior, cada vez existen más denuncias en redes sociales y movilizaciones de mujeres estudiantes, en varias universidades, víctimas de hostigamiento sexual por sus maestros varones, principalmente. Entre ellas se encuentran las movilizaciones de estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México, del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, de la Universidad Iberoamericana y, los casos más recientes, el de estudiantes y profesoras de la Universidad de Guanajuato y el de la Universidad Pedagógica Nacional Unidad Ajusco.

Definiciones y marco jurídico internacional y nacional

 Violencia de género

Para los organismos internacionales, las diversas formas de violencia de género contra las mujeres son conductas discriminatorias que atentan contra su dignidad y sus derechos humanos, obstaculizando y/o impidiendo su participación en el desarrollo de la sociedad y de la humanidad en su conjunto. Así lo plantean la Recomendación 19 sobre violencia, CEDAW 1991, la Conferencia Mundial de Derechos Humanos de Viena, 1993, la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, ONU, 1993, la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer Belem Do Pará, Brasil, OEA, 1994 y la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, 1995. Todos son instrumentos internacionales adoptados y ratificados por el gobierno de México.

A nivel académico, existen varias definiciones sobre la categoría violencia de género, para efectos de este artículo, se retoma la que nos proporciona Valasek (2008), quien dice que son:

Formas de violencia basadas en las diferencias adscritas socialmente para las mujeres y los hombres; lo cual implica que la violencia de género no tenga como únicos blancos a las mujeres o las niñas, sino también a los hombres, niños y minorías sexuales. Por ello, los ejercicios violentos de poder basados en la identidad de género o en la orientación sexual de las víctimas son clasificados en la categoría de violencia de género (Valasek, 2008, p. 3).

Esta autora incluye a los varones como posibles víctimas de violencia de género, sin embargo reconoce que la violencia de género a nivel mundial se ejerce mayoritariamente contra las mujeres y las niñas (Valasek, 2008, p. 3).

Por su parte, la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (LGAMVLV), decretada y publicada en México en 2007 y reformada en los años 2015 y 2017, define la violencia contra las mujeres como “cualquier acción u omisión, basada en su género, que les cause daño o sufrimiento psicológico, físico, patrimonial, económico, sexual o la muerte tanto en el ámbito privado como en el público”. (Artículo 5-IV, LGAMVLV, 2015, p. 2).

Violencia laboral y docente

La LGAMVLV define la violencia laboral y docente como un acto que:

Se ejerce por las personas que tienen un vínculo laboral, docente o análogo con la víctima, independientemente de la relación jerárquica, consistente en un acto o una omisión en abuso de poder que daña la autoestima, salud, integridad, libertad y seguridad de la víctima, e impide su desarrollo y atenta contra la igualdad. Puede consistir en un solo evento dañino o en una serie de eventos cuya suma produce el daño. También incluye el acoso o el hostigamiento sexual (LGAMVLV, art. 10, 2015, p.4).

Especifica que la violencia docente son “aquellas conductas que dañen la autoestima de las alumnas con actos de discriminación por su sexo, edad, condición social, académica, limitaciones y/o características físicas, que les infligen maestras o maestros” (LGAMVLV, art.12, 2015, p. 5).

Hostigamiento sexual y acoso sexual

El hostigamiento sexual en el trabajo (HST), es un viejo problema que fue visibilizado en la década de los años setenta y ochenta por sindicatos de Estados Unidos y de Europa.

Para la CEDAW el hostigamiento sexual

[…] incluye un comportamiento de tono sexual tal como contactos físicos e insinuaciones, observaciones de tipo sexual, exhibición de pornografía y exigencias sexuales, verbales o de hecho. Este tipo de conducta puede ser humillante y puede constituir un problema de salud y de seguridad; es discriminatoria cuando la mujer tiene motivos suficientes para creer que su negativa podría causarle problemas en el trabajo, en la contratación o el ascenso inclusive, o cuando crea un medio de trabajo hostil. (Art. 18 recomendación 19, CEDAW, 1992, p. 4).

Por su parte, la LGAMVLV (2015) ubica el hostigamiento sexual tanto en el ámbito laboral como en el escolar. Para esta ley el hostigamiento sexual es “…el ejercicio del poder en una relación de subordinación real de la víctima frente al agresor en los ámbitos laboral y/o escolar. Se expresa en conductas verbales, físicas o ambas, relacionadas con la sexualidad de connotación lasciva” (LGAMVLV, 2015, art.13, p. 5).

Es pertinente señalar que el hostigamiento sexual en el ámbito laboral también es cada vez más una conducta ejercida hacia los hombres. Sin embargo, la tendencia anivel mundial y regional es que esta conducta se ejerce mayoritariamente hacia las mujeres y por lo general los agresores son hombres con cargos en puestos directivos o en una relación de poder.

La misma ley mexicana define el acoso sexual como:

El acoso sexual es una forma de violencia en la que, si bien no existe la subordinación, hay un ejercicio abusivo de poder que conlleva a un estado de indefensión y de riesgo para la víctima, independientemente de que se realice en uno o varios eventos (LGAMVLV, 2015, art.13, p. 5).

Jessica Feldman

Mariana, serie Esferismo, óleo sobre lienzo, 150 x 120 cm.

Violencia docente en las instituciones de educación superior en México

La violencia escolar se ha ido incrementando en todos los niveles educativos en la región de América Latina, incluido México. El problema más estudiado es el denominado acoso escolar o bullying, que se presenta en el nivel escolar básico y se ejerce entre estudiantes. Sin embargo, el bullying también se ejerce en las instituciones de educación superior y se manifiesta de forma verbal, por medio de insultos, gritos y conductas amenazantes entre estudiantes (Ramos y Vázquez, 2011).

La violencia docente en contra de estudiantes en la educación superior es un tema poco estudiado en México. Se niega la existencia de este problema tanto por docentes de ambos sexos, como por las autoridades de dichas instituciones. Aun así, en la región de América Latina ha aumentado la denuncia de casos de profesores que hostigan sexualmente a las jóvenes de escuelas preparatorias y universidades, tanto públicas como privadas. La evidencia son testimonios documentales de estudiantes en las redes sociales, así como las movilizaciones de miles de mujeres estudiantes en Chile, Argentina y México, desde el año 2016. Se exige el castigo a docentes de varias universidades y una educación no sexista y sin violencia.

La ampliación de derechos para las mujeres ha llevado a las estudiantes hostigadas sexualmente a romper el silencio y denunciar el hostigamiento sexual en los años recientes. La denuncia creciente de hostigamiento sexual se da también ante el aumento de la violencia contra las mujeres, que se manifiesta de diferentes formas, desde el piropo callejero, la violencia doméstica, la violación sexual hasta llegar a la violencia feminicida, considerada por Lagarde (2007) como la expresión más extrema y misógina de la violencia hacia las mujeres y niñas.

Para el conocimiento del aumento de las violencias de género han jugado un papel significativo las redes sociales, pues a través de ellas se difunden los casos que ocurren en todo el país y en otras partes del mundo, de mujeres asesinadas y/o acosadas sexualmente en diferentes espacios públicos y privados. La utilización de las redes sociales también posibilita una mayor difusión de las ideas feministas y de los derechos de las mujeres y las niñas y se fomenta la cultura de la denuncia. Es a través de este recurso tecnológico que se ha dado a conocer la situación de hostigamiento sexual que padecen mujeres jóvenes en las instalaciones universitarias donde estudian, así como casos de estudiantes víctimas de feminicidio, ocurridos dentro de sus universidades o fuera de ellas.

Los estudios de género que desde la década de los 80 surgieron en la mayoría de las universidades del país, también han jugado un papel muy importante en la difusión y promoción de la igualdad de género, propiciando la concientización y apropiación de derechos en varias generaciones de mujeres que han cursado estos estudios.

Aunque se han denunciado innumerables casos de hostigamiento sexual en las universidades del país, la mayoría de las autoridades universitarias han sido omisas pues buscan preservar el prestigio de la institución y de su personal docente. Por otra parte, algunas universidades mexicanas cuentan ya con protocolos para la atención de la violencia de género en los recintos universitarios.

El hostigamiento sexual: práctica de docentes en las instituciones de educación superior en México

La causa principal del hostigamiento sexual es la cultura patriarcal que históricamente ha subordinado a las mujeres al dominio masculino, provocando relaciones asimétricas de poder y de desigualdad entre ambos géneros. Los patrones de masculinidad tradicional o machista consideran a las mujeres objetos sexuales y en el imaginario social masculino todas las mujeres están a la disposición para satisfacer su “incontrolable instinto sexual”, lo que es una falsa creencia que propicia este tipo de conducta. Los docentes varones no son la excepción, como lo veremos más adelante en los testimonios.

El hostigamiento sexual en las instituciones educativas repercute en la salud física y mental de las víctimas quienes resultan afectadas en su rendimiento escolar, ocasionando también, en algunos casos, el abandono de sus estudios.

Los comportamientos que son considerados como hostigamiento sexual en el trabajo y en el ámbito educativo, pueden manifestarse de manera física, e incluye la violencia física, tocamientos y acercamientos innecesarios y no deseados por las víctimas, forcejeo y hasta intento de violación. De forma verbal se manifiestan como comentarios y preguntas sobre el aspecto físico y vestimenta, el estilo de vida, la orientación sexual; esto se da de manera presencial o a través de llamadas por teléfono. Y también de forma no verbal con los silbidos, gestos de connotación sexual, miradas lascivas, presentación de objetos, fotografías o carteles pornográficos y mensajes ofensivos o molestos enviados por WhatsApp, Inbox y Messenger.

En las instituciones educativas, el hostigamiento sexual se presenta en forma de chantaje pues los docentes agresores condicionan a las estudiantes para obtener beneficios académicos como puede ser una mejor calificación, pasar de año escolar, semestre o conseguir una beca, con tal de que accedan a comportamientos de connotación sexual. El hostigamiento sexual genera un ambiente escolar hostil, de intimidación o humillación para la afectada.

Testimonios y notas periodísticas sobre casos de hostigamiento sexual realizados por docentes en universidades

Este apartado se basa en el análisis de 12 testimonios que se encuentran en el blog Acoso en la U. Testimonios. Todos fechados a finales de noviembre de 2017.

De los testimonios se tomó en cuenta, a) el tipo de agresión del docente, b) sensación de la afectada, c) si se denunció y ante quien/es, d) la respuesta de las autoridades y e) la facultad o materia del docente agresor.

Cabe señalar que por indicaciones de las responsables del blog es requisito el anonimato tanto de las afectadas, así como del docente y la institución en donde sucedieron los hechos. La mayoría sólo puso las iniciales del agresor, sin embargo, algunos testimonios incluyen las facultades y/o el nombre de las materias que imparte el agresor, otras dan nombres de las instituciones educativas e incluso el de los estados de la república donde están sus universidades.

Los testimonios muestran la violencia docente, los tipos de agresiones, los sentimientos causados en las víctimas, la actitud de las autoridades en los casos denunciados y, por supuesto, la magnitud del problema. En todos los casos fueron conductas no deseadas ni provocadas por las afectadas y las agresiones fueron hechas por docentes varones.

Tipos de agresión: violencia verbal

Las agresiones verbales consistieron en comentarios molestos e inapropiados sobre el físico y vestimenta de las afectadas, por ejemplo: “sin la intención de ofenderte, tienes unos senos hermosos”, o “me decía que era la más bonita del salón, que estaba preciosa, que era ‘de él’, e incluso me llegó a decir ‘si fuese más joven me casaría contigo’”; sobre las capacidades intelectuales de las alumnas delante del grupo, ocasionando sentimientos de inferioridad y vergüenza de las afectadas ante las sonrisas irónicas de los demás compañeros de clase: “Me decía que así como estaba tan buena les demostrara que era buena frente al grupo. Me hacía sentir que era burra”. Los lugares para esta violencia verbal fueron los salones de clases, pasillos y cubículos de los docentes agresores.

Bajo el pretexto del bajo rendimiento o por no asistir a clases, algunas estudiantes fueron citadas en el cubículo del profesor y ahí les proponían tener relaciones sexuales, uno de los testimonios lo expresa de ésta manera, “el profesor me dijo: ‘¿quieres pasar?’, señaló al piso y a su entrepierna”, otra forma denunciada son las invitaciones a tomar café fuera del recinto universitario, en caso de no acceder a las proposiciones surgían las amenazaban con reprobarlas.

La violencia no verbal consistió en miradas lascivas, gestos de connotación sexual, presentación de fotografías pornográficas y mensajes ofensivos o molestos enviados por WhatsApp o Inbox. “Hola quiero proponerte algo, te doy $ 400 por unas horas de sexo, no te vas a arrepentir, además te voy a coger bien rico” fue el mensaje enviado por Inbox de un maestro hostigador a una estudiante.

Violencia física

La violencia física referida consiste en tocamientos y acercamientos innecesarios, por ejemplo, dice una estudiante, el profesor “nos intenta saludar de beso a la fuerza”. Desde el forcejeo hasta intento de violación, son también formas que se presentan, fue el caso de una alumna que denunció que esa conducta la padeció en una fiesta que organizó el propio docente hostigador en su domicilio particular. Otros lugares donde se presenta este tipo de agresión son los salones de clase, pasillos y cubículos de los profesores.

Repercusiones del hostigamiento sexual: lo que sienten las afectadas

Según los testimonios analizados, las repercusiones que manifiestan las jóvenes que son víctimas de hostigamiento sexual, son en su salud física y emocional. Coraje, miedo, asco, baja autoestima, cansancio mental, hartazgo, vergüenza e incomodidad, son las que mencionaron.

Denuncias y acciones tomadas por las afectadas para resolver sus casos

De los testimonios analizados sólo un caso denunció ante las autoridades educativas y no procedió. Las autoridades pusieron en duda su queja, pues ella era “amiga” del docente.

Dos estudiantes hostigadas decidieron cambiar de universidad.

Tres de las estudiantes decidieron no denunciar: una por miedo, pues los maestros hostigadores eran amigos de las autoridades universitarias; otra por considerar que “levantar la voz” no servía pues nadie hace nada; y otra más que considera que es “mejor quedarse callada pues no me creerán”. Tres no especifican las razones por las cuales no denunciaron.

Uno de los testimonios es una descripción y denuncia a la vez. Es el caso de una estudiante normalista que habla sobre el ambiente de violencia docente que predomina en una escuela normal ubicada en el estado norteño de

Nuevo León. Los profesores acusados de hostigadores por varias alumnas, eran amigos o parientes de las autoridades, quienes solapaban estas conductas. Las alumnas hostigadas organizaron una protesta colocando una manta alusiva al problema que inmediatamente fue retirada por personal de la escuela. La directora del plantel les dijo: “Pierden más ustedes que los maestros”.

Facultad y/o materia de los docentes hostigadores

Cinco de los docentes agresores denunciados pertenecían al área de ciencias sociales y humanidades, como derecho, historia, ciencias políticas, escuela normal y contaduría. Cuatro impartían clases en carreras de ciencia y tecnología, como ingeniería, informática y arquitectura. Tres testimonios no especificaron a qué disciplina pertenecían los docentes agresores.

En la revisión de notas periodísticas de ediciones virtuales de diarios locales y nacionales encontramos que en el periodo comprendido del año 2016 a agosto de 2018, todos los docentes denunciados por hostigar a universitarias pertenecían a áreas de ciencias sociales y humanidades de diversas universidades. Entre ellas están las siguientes instituciones de educación superior:

Benemérita Universidad Autónoma de Puebla: Facultad de Psicología, Colegio de Arte Dramático, Colegio de Antropología Social, Facultad de Derecho, Facultad de Administración.

Universidad de Guanajuato: denuncia colectiva de 17 alumnas y profesoras de las carreras de Trabajo Social, Antropología y Sociología.

Universidad Autónoma de San Luis Potosí: facultades de Ciencias Sociales y Humanidades y Facultad de Psicología.

Universidad Iberoamericana: Facultad de Ciencias

Jessica Feldman

Joy, serie Move, técnica mixta, 120 x 120 cm.

Políticas y Sociales y Facultad de Psicología. Protocolos para la atención de la violencia de género en universidades mexicanas

Los antecedentes para la elaboración de los protocolos para la atención de la violencia de género en las universidades han sido las diversas acciones que miles de estudiantes mujeres han realizado en sus respectivas universidades desde el año 2016 hasta nuestros días, para visibilizar la violencia docente de que han sido objeto, principalmente por maestros varones, y así evidenciar la omisión y encubrimiento que las autoridades universitarias hacen de los casos de hostigamiento sexual denunciados por las alumnas.

Las estudiantes pertenecen a las siguientes instituciones: Universidad Nacional Autónoma de México, Universidad Autónoma del Estado de México, Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, Universidad Autónoma Metropolitana, Universidad de Sonora, Universidad de Guadalajara, Universidad Pedagógica Nacional, Universidad de Guanajuato y de las instituciones privadas como el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey y la Universidad Iberoamericana.

Las acciones consistieron desde colocar “tendederos” en los muros universitarios para que de manera anónima, las estudiantes escribieran el nombre de los maestros acosadores y las conductas que ejercían hacia ellas, organizaron mesas redondas sobre el tema, marcharon por las calles de sus ciudades los días 8 de marzo y 25 de noviembre de cada año (Día Internacional de la Mujer Trabajadora y Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres, respectivamente), hicieron denuncias mediante las redes sociales y blogs específicos para que víctimas de hostigamiento sexual enviaran sus testimonios y entrevistas a diarios nacionales y locales. Entre los blogs y los hashtag creados por estudiantes mujeres se encuentra el blog Acoso En La U. Testimonios, creado por estudiantes del Tecnológico de Monterrey, instituto privado de educación superior; el hashtag #noestassola y el creado por estudiantes de la Universidad Pedagógica Nacional, #Unidades UnidasUPN.

Otro antecedente de los protocolos para la atención de la violencia de género en algunas universidades de México, es la Campaña HeForShe, promovida por ONU Mujeres en el año 2014. El objetivo de dicha campaña es sumar a hombres y niños a la lucha por la igualdad de género.

En México se han unido formalmente a la campaña HeForShe 34 instituciones de gobierno, empresas, museos y universidades. Seis universidades mexicanas públicas y privadas se sumaron formalmente a la campaña en el trienio 2016-2018, y se comprometieron a elaborar y poner en práctica protocolos para la atención de la violencia de género.

Actualmente las Universidades que cuentan con protocolos para la atención de la violencia de género son: la UNAM, la IBERO y el Centro de Investigaciones Económicas, (CIDE), en 2016; el Tecnológico de Monterrey, la Universidad Michoacana, la Universidad de Guanajuato en el 2017; el ITAM, la Universidad de Guadalajara y la Universidad del Claustro de Sor Juana en 2018.

Los protocolos universitarios analizados para este subapartado son: el Protocolo de actuación para la prevención y atención de discriminación y violencia de género en la Universidad Iberoamericana, el Protocolo de actuación para la prevención y atención de violencia de género en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, y el Protocolo para la atención de casos de violencia de género en la UNAM.

El formato y los contenidos de los protocolos de las instituciones de educación superior mencionadas son muy parecidos entre sí. Un aspecto positivo es que están fundamentados desde la perspectiva de género y de los derechos humanos, incorporan los principios de la no discriminación y la no violencia contra las mujeres. Contemplan la creación de instancias específicas dentro de las universidades para resolver los casos, estableciendo la garantía de la confidencialidad de las personas involucradas (maestros/alumnas).

Una de las desventajas que se observa es que no establecen claramente el papel de los sindicatos en la elaboración y funcionamiento de los protocolos. Esto es una omisión grave, pues la mayoría de las y los docentes están sindicalizados y la función de los sindicatos históricamente es defender los intereses de sus agremiados. Por otro lado, no se considera qué hacer en caso de que la denuncia por hostigamiento sexual se dictamine a favor del docente acusado, no está claro qué sanción se aplicaría a la estudiante que interpuso la demanda.

Han sido muy pocos los casos resueltos a favor de las estudiantes que han demandado a sus maestros hostigadores. En muchos de los casos de hostigamiento sexual no resueltos se pone en evidencia la actitud omisa de las autoridades universitarias. Si bien es un avance la elaboración de protocolos para la atención de casos de violencia de género en las universidades, es evidente que hay que informar a las comunidades educativas acerca de su funcionamiento y que en su aplicación se detecten y mejoren mecanismos que propicien un trato justo para las víctimas.

Conclusiones

La violencia de género que prevalece en las universidades afecta la salud física y mental de las mujeres, principalmente; atenta contra sus derechos humanos, y propicia un ambiente inadecuado para un buen desempeño académico.

Es evidente la necesidad de atender la problemática abordada en este artículo tanto desde la investigación como la elaboración de políticas públicas y de medidas de prevención y atención oportuna y eficaz. Considero que es necesario realizar más estudios que proporcionen información acerca de la frecuencia y características de los sucesos de violencia de género hacia las mujeres, específicamente de hostigamiento sexual, en los espacios educativos de nivel superior.

En cuanto a las medidas de prevención y atención es recomendable que todas las universidades, públicas y privadas, elaboren protocolos de atención a la violencia de género, buscando resolver de manera justa los casos de denuncia que se presenten.

Por otra parte, para contribuir a la prevención de la violencia de género es necesario brindar espacios de formación a las y los docentes en temas como derechos humanos, igualdad de género y sexualidad, desde una visión integral de la misma y reconociendo la diversidad como elemento crucial de la conformación democrática de nuestras sociedades.

Bibliografía

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  Declaración y Plataforma de Acción de Beijing (1995). Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, https://bit.ly/2Imhq7M

  Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (2018). Protocolo de actuación para la prevención y atención de violencia de género, https://bit.ly/2G99dlN

  Lagarde de los Ríos, M. (2007). “Por los derechos humanos de las mujeres: la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia”, en: Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, vol. XLIX, núm. 200, mayo-agosto de 2007, pp. 143-165 UNAM, México, https://bit.ly/2U42VYG

  Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, (2015). https://bit.ly/2U0gARo

  Naciones Unidas. Derechos Humanos, Alto Comisionado (1993). Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, https://bit.ly/1ETAZyb

  Organización de Estados Americanos (1994). Convención de Belém do Pará (1994). https://uni.cf/2lkBqMz

  Organización de Naciones Unidas (1993). Declaración y Programa de Acción de Viena, https://bit.ly/2MeIt3l

  Ramos Herrera, M. A. y Vázquez Valls, R. (2011). Bullying en el nivel superior, Centro Universitario de los Altos-U de G, XI Congreso Nacional de Investigación Educativa, https://bit.ly/2Vx6c4d

  Universidad Iberoamericana (2016). Protocolo de actuación para la prevención y atención de discriminación y violencia de género en la Universidad Iberoamericana, https://bit.ly/2oYCDtv

Universidad Nacional Autónoma de México (2016). Protocolo de actuación en casos de violencia de género, https://bit.ly/2uUHIpK

Valasek, Kristin (2008). Security Sector, Reform and Gender, Geneva Centre for the Democratic Control of Armed Forces / Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa / Office for Democratic Institutions and Human Rights /United Nations International Research and Training Institute for the Advancement of Women (UN-INSTRAW), https://bit.ly/2ULulqk

Blogs

–  Acoso en la U. Testimonios, https://bit.ly/2Ik9pAl

Periódicos. Ediciones virtuales.

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Avilés, Karina (2011). “El acoso escolar también se da en las aulas de educación superior”, en: La Jornada, viernes 23 de diciembre de 2011, p. 41, https://bit.ly/2UKXguP

Calvillo, Patricia (2018). “Prevalecen casos de acoso sexual en la UASLP: universitarias”, en: El Sol de San Luis, jueves 19 de abril de 2018, https://bit.ly/2UalvhS

Contreras, Ilse (2017). “Alumnas de la BUAP denuncian anónimamente a ocho maestros por acoso sexual”, en:

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Milenio Digital (2017). “Renuncian dos maestros del CIDE tras denuncias por acoso”, en: Milenio Digital, 12 de julio de 2017, https://bit.ly/2v2RpTn

Negrete, Luis (2018). “Presentan denuncia colectiva por acoso sexual en la Universidad de Guanajuato”, en: Excelsior, 14 de agosto de 2018, https://bit.ly/2WSGWFK

Ramírez Cuevas, G. (2018).” Violación y acoso sexual en Universidad Pedagógica Nacional”, en: Regeneración, 11 de abril de 2018, https://bit.ly/2I7VVsc

Redacción SDP Noticias (2017). “Universitarias denuncian acoso sexual de profesores con movimiento #AcosoEnLaU”, en: Redacciónsdpnoticias.com, noviembre de 2017, https://bit.ly/2YRebLo

Roldán, Nayeli (2016). “El acoso en las universidades, cuando las bromas e insinuaciones suben de tono”, en: Animal Político, abril 12 de 2016, https://bit.ly/2ImAl2w

 

 

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