Breve análisis del USMCA ante su eventual aprobación

febrero 25 2019

“THE WINNER TAKES IT ALL” … MEXICO STANDING SMALL BUT CANADA NOT QUITE AT ALL

En 1980, el multipremiado grupo de pop sueco, ABBA, grabó una canción –hoy un clásico–, cuyo título me permití utilizar para el presente artículo, pues sus dos primeras estrofas reflejan mi visión sobre el resultado de un proceso de negociación que duró poco más de un año y que derivó en la aprobación del Acuerdo Estados Unidos, México, Canadá (United States-Mexico-Canada Agreement, USMCA).

Me explico. No es grato hablar del acuerdo antes señalado, pues el resultado no fue el esperado y el documento, como ya es parte de la historia, al menos por el momento no puede ser modificado. Sin embargo, es necesario e imprescindible reflexionar sobre su contenido, pues marcará el futuro, primordialmente comercial, de una región. En este contexto, México jugó todas sus cartas, al igual que los otros dos Estados, y si bien, por ahora ya no hay ases que jugar –porque el USMCA fue acordado–, todavía hay mucho que decir.

El ganador de esta negociación, adelantándome a las conclusiones de este artículo, fue Estados Unidos y, por lo tanto, los “perdedores” fueron México y, en menor medida, Canadá. Este señalamiento, aunque puede parecer tajante y, para muchos lectores, obvio o, por el contrario, aventurado, se explicará en los siguientes párrafos. Es importante aclarar que partimos de la premisa de que la adopción de una política pública, incluyendo en este caso un acuerdo comercial, supone necesariamente ganadores y perdedores, tal y como lo señaló Charles Lindblom en su artículo titulado “Cómo adecuar la política en el análisis de las políticas públicas”.1 Ahora bien, antes de iniciar con la revisión del contenido del USMCA, es importante tener en cuenta que la renegociación del aún vigente Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) comenzó a petición de Estados Unidos (EU), principal socio comercial de México y Canadá. Esta solicitud responde al interés del presidente Donald Trump de lograr un acuerdo que, a diferencia del TLCAN, beneficie a su país, pues la balanza comercial de Estados Unidos con Canadá y México, sus segundo y tercer socios comerciales respectivamente, es deficitaria, como se puede apreciar en la gráfica uno.

Sobre el particular, Robert Lighthizer, representante comercial de EU, señaló, al inicio de la renegociación del TLCAN en agosto de 2017, que su país necesitaba asegurarse “[…] que los enormes déficits no continúen y [tengan] reciprocidad y balance y [el acuerdo comercial] deberá ser revisado periódicamente. Las reglas de origen particularmente en el sector automotriz deben tener mayor contenido de Estados Unidos.”2 Esta declaración de carácter prospectivo, como veremos más adelante, se está cumpliendo, al menos en la formalidad de un texto normativo que ya fue concluido por los equipos negociadores.

La renegociación del TLCAN se enmarca en el contexto de una política exterior proteccionista impulsada por el gobierno federal estadunidense, que ha ocasionado una preocupación generalizada por el eventual arribo de barreras y disputas comerciales que se podrían exacerbar con respuestas bilaterales o multilaterales a tales represalias. Este comportamiento del tradicional líder del comercio mundial es una alerta de una posible crisis que podría mermar los flujos de bienes y servicios, la inversión y el crecimiento de la productividad a nivel global, aunque este es un tema que trasciende el presente artículo, sobre todo porque dicho comportamiento proteccionista no es privativo de EU, sino que se puede percibir un ambiente generalizado de incertidumbre producto de las políticas comerciales internacionales dinámicas y cambiantes.

José Joel Peña Llanes

Balanza comercial de Estados Unidos con Canadá y México 1993-2017

La inclusión de nuevas temáticas en el USMCA: Diferencias con respecto al TLCAN

Volviendo al tema central que nos ocupa, y a manera de nota introductoria, es preciso describir la estructura del USMCA3 para destacar algunas diferencias con el TLCAN, no sin antes aclarar que, al momento de escribir este artículo, el texto del USMCA se encontraba en revisión de los poderes legislativos de las Partes, lo cual significa que el texto que se adopte podría tener modificaciones y, por ende, también el contenido aquí expuesto.

Dicho lo anterior, en primer lugar, nos referiremos al número de capítulos para comprobar que el acuerdo recientemente negociado es relativamente más complejo.

Como se puede advertir en la tabla 1, el USMCA incluye 12 capítulos más que el TLCAN; no obstante, lo importante no es el aumento del número de disposiciones, sino la relevancia de los temas que ahora contempla la normativa que regulará el comercio en América del Norte, mismos que responden a las necesidades particulares de cada una de las Partes, así como a la dinámica del comercio global.

José Joel Peña Llanes

Tabla 1. Capitulado del TLCAN y el USMCA

La primera diferencia consiste en la inclusión de un capítulo específico que establece disposiciones relativas a las reglas de origen de las mercancías textiles y prendas de vestir, las cuales aseguran que los bienes de esta categoría que se comercien en la región sean manufacturados en alguno de los tres países que la conforman y con productos nacionales. En el caso específico de México, si bien los productos exportados se someterán a nuevas reglas de origen más estrictas, también se abre la oportunidad de reducir el comercio de prendas subvaluadas provenientes principalmente de China y que han ocupado de manera progresiva las áreas de oportunidad de los exportadores mexicanos.

Un segundo elemento innovador es la incorporación de un capítulo sobre comercio digital que promueva la confianza del consumidor en las transacciones comerciales a través de medios electrónicos fortaleciendo, entre otros elementos, la protección de sus datos personales y, al mismo tiempo, favoreciendo el libre flujo de la información. Este capítulo, especialmente el compromiso de no imponer aranceles a productos ni plataformas digitales, respondió a una exigencia de EU, pues es sabido que este país, y Canadá en menor medida, tienen una ventaja comparativa sobre México en términos de la producción y exportación de bienes y servicios digitales.

Si bien es cierto que la implementación de estas disposiciones disminuirá el costo que asumen los consumidores finales de productos digitales,

El problema es la asimetría entre México y Estados Unidos. Apple, Netflix, Amazon y otras son empresas transnacionales. México no ha desarrollado OTT equivalentes [Un servicio over the top es aquel que permite la transmisión de video, audio, voz o datos a través de plataformas de Internet]. Los estadounidenses no son usuarios de plataformas como Clarovideo, Claromúsica o Blim. Las empresas estadounidenses siguen teniendo una ventaja competitiva inalcanzable y vía la renegociación del TLCAN quieren que México no cobre impuestos a las plataformas dominantes.4

Este contenido, aun cuando afecta a empresarios mexicanos, representa una oportunidad para fortalecer el sector y volverse más competitivos.

En cuanto al tema laboral, el objetivo primario es garantizar que las Partes se aseguren de promover y respetar, al interior de sus respectivas jurisdicciones, la tutela efectiva de los derechos laborales fundamentales reconocidos en la Declaración de la Organización Internacional del Trabajo de 1998, relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo y su seguimiento5, a saber: libertad de asociación y libertad sindical y el reconocimiento efectivo del derecho de negociación colectiva; eliminación de todas las formas de trabajo forzoso u obligatorio; abolición efectiva del trabajo infantil; y eliminación de la discriminación en materia de empleo y ocupación.

Asimismo, en el texto se reconoce la importancia de eliminar la discriminación en el trabajo y la ocupación basada en el sexo, promoviendo la igualdad de la mujer; proteger los derechos laborales de los migrantes; y crear un Consejo Laboral integrado por representantes gubernamentales de alto nivel que se reunirá de manera periódica para tomar decisiones y elaborar informes sobre cualquier asunto derivado del contenido del capítulo correspondiente.

De manera adicional, se consideró un anexo mediante el cual México se compromete a adoptar antes del 1° de enero de 2019, y mantener las siguientes disposiciones –entre otras–:

a) Reconocer en la legislación en la materia el derecho de los trabajadores a participar en actividades concertadas de negociación o protección colectivas y a organizar, formar y afiliarse al sindicato de su elección;

b) Establecer y mantener órganos independientes e imparciales para registrar las elecciones sindicales y resolver controversias relacionadas con contratos colectivos y el reconocimiento de los sindicatos;

c) Garantizar que las elecciones de los líderes sindicales se lleven a cabo a través de un voto personal, libre y secreto de los miembros del sindicato;

d) Establecer en sus leyes laborales que los conflictos sobre representación sindical sean dirimidos por los Tribunales Laborales mediante voto secreto;

e) Adoptar legislación que establezca que, en futuras revisiones salariales y de condiciones laborales, todos los contratos colectivos existentes incluirán un requisito de apoyo mayoritario, a través del ejercicio del voto personal, libre y secreto de los trabajadores cubiertos por dichos contratos colectivos; y

f ) Establecer en sus leyes laborales que un contrato colectivo negociado por el sindicato y los estatutos del sindicato estén disponibles en forma accesible para todos los trabajadores cubierto por el contrato colectivo.6

Este anexo es muy importante, pues implica un trabajo adicional para el gobierno mexicano, sobre todo porque requiere de una modificación a la legislación vigente, concretamente a la Ley Federal del Trabajo. Es decir, el equipo de transición del gobierno en materia laboral y los legisladores asume un compromiso que reviste la mayor importancia, ya que las adecuaciones legislativas deberán realizarse en tiempo y forma para no atrasar la entrada en vigor del USMCA.

Otro capítulo de reciente inclusión derivado de la modernización del acuerdo comercial se refiere al medio ambiente, tema que forma parte de la agenda de los tres gobiernos. Es por ello que el USMCA prevé mecanismos para fortalecer la capacidad de las Partes para implementar su legislación de protección al medio ambiente, así como los compromisos y obligaciones asumidos a través de la suscripción de instrumentos regionales e internacionales, y, de este modo, fomentar el desarrollo sustentable.

Sin embargo, aun cuando el acuerdo incluye disposiciones para proteger la capa de ozono y el medio marino, mejorar la calidad del aire, conservar a las especies marinas y los bosques y garantizar la implementación del contenido del capítulo mediante un Comité de Medio Ambiente, se estipula que las Partes tienen el derecho a establecer sus propios niveles de protección ambiental y prioridades ambientales, hecho que, sin duda, disminuye considerablemente el potencial del articulado, sobre todo porque no se trata de compromisos vinculantes.

Además, el propio contenido del USMCA fomenta el consumo de combustibles fósiles en lugar de incentivar el uso de energías renovables y, por si fuera poco, no establece políticas de energía limpia comunes para las Partes. Como señaló recientemente Gustavo Ampugnani, director ejecutivo de Greenpeace México, “El actual Gobierno de Estados Unidos desconoce al cambio climático como una problemática seria o grave. Nuevamente, Estados Unidos impone su visión a un acuerdo trilateral y le dobla la mano a otros países.”7

En cuanto a las pequeñas y medianas empresas (Pymes), las Partes, al reconocer su importancia como actores que mantienen el dinamismo y mejoran la competitividad de las economías nacionales, consideraron medidas para favorecer sus condiciones de participación en diferentes oportunidades de inversión y comercio, incluyendo el de carácter transfronterizo y electrónico, tales como el intercambio de información y el establecimiento de un diálogo de PyMEs que convoque al sector privado, organizaciones de la sociedad civil, académicos y expertos para discutir, entre otros temas, sobre la instrumentación y modernización complementaria de las disposiciones en esta materia.

Otra novedad del acuerdo consiste en un capítulo sobre competitividad que fue propuesto por México, el cual prevé la creación de un Comité compuesto por representantes de los gobiernos que se encargará de buscar las formas de apoyar a los comerciantes para mejorar la competitividad de sus productos y, por lo tanto, de la región en su conjunto.

En este contexto, también se incluyó un capítulo para “prevenir y combatir el soborno y la corrupción en el comercio internacional y la inversión” mediante disposiciones que fortalecen la cooperación y coordinación entre las Partes en temas como la promoción de la integridad entre los funcionarios públicos a través de esquemas de capacitación y de transparentar sus actividades, la implementación de leyes contra la corrupción y de códigos o normas de conducta y el establecimiento de procedimientos para sancionar a los funcionarios públicos acusados de cometer un delito (soborno, malversación de fondos, desvío de recursos, entre otros) que afecte el comercio internacional o la inversión. Lo anterior, se realizará de conformidad con la legislación de cada Parte y, de ser posible, tomando en consideración las opiniones del sector privado, la sociedad civil, y las organizaciones que tienen como misión la prevención y la lucha contra la corrupción.

En el caso específico de México, al tratarse de un país con niveles de corrupción altos y crecientes de acuerdo con el Índice de Percepción de la Corrupción que publica anualmente Transparencia Internacional8, el contenido del capítulo de referencia representa un gran reto que deberán afrontar el gobierno y la sociedad en su conjunto no sólo para que el USMCA tenga los efectos positivos proyectados, sino para mejorar en general su competitividad al interior y hacia el exterior. En ese sentido, se puede esperar que la implementación del acuerdo se sume a la larga lista que ya contempla el Sistema Nacional Anticorrupción.9

Por otro lado, es importante reconocer que, en gran medida, la inclusión de este capítulo respondió al interés de EU y Canadá de proteger a sus empresas localizadas en territorio mexicano de las prácticas de corrupción y, de manera paralela, de garantizar que la región brinde la certeza jurídica para aumentar los flujos de inversión y comercio.

Finalmente, los últimos dos capítulos que se incluyeron en el nuevo acuerdo comercial se refieren, por un lado, a la cooperación entre las Partes para promover la transparencia en el proceso regulatorio con la finalidad de reducir o eliminar las diferencias normativas entre las tres jurisdicciones y propiciar una armonización de los procedimientos y, por el otro, a la obligación que asumen las Partes de mantener un régimen de cambio determinado por el mercado y de abstenerse de realizar devaluaciones para mejorar la competitividad de sus sectores productivos en detrimento de las otras Partes, respetando los lineamientos del Fondo Monetario Internacional.

En el caso específico del tema macroeconómico y del tipo de cambio, se podría argumentar que la incorporación de disposiciones restrictivas en la materia, así como la creación de un Comité que dará seguimiento al contenido del capítulo respectivo para su ulterior aplicación, no sólo tienen la finalidad de prevenir impactos o desequilibrios en el mercado, sino que es un aviso implícito hacia el exterior de la región de que no se permitirá la manipulación de divisas, siendo China el principal destinatario del mensaje.

El contenido del acuerdo incluye más mensajes de esta índole, siendo el artículo 32.10: “TLC con Países de Economía de no Mercado” un ejemplo aún más evidente. De acuerdo con esta disposición, si una de las Partes decide iniciar negociaciones para suscribir un acuerdo comercial con un país cuya economía no sea de mercado,10 deberá notificarlo a las otras Partes ya que, de considerarlo oportuno después de revisar el texto completo de dicho acuerdo para evaluar las posibles repercusiones para la región, y una vez que éste haya sido suscrito, podrán dar por terminado el USMCA y remplazarlo por un acuerdo de carácter bilateral.

El producto de las negociaciones

Hasta el momento se ha hecho referencia a los capítulos “novedosos” del USMCA con el objetivo de resaltar como algunos de ellos no responden a un verdadero interés tripartito, sino que, la mayoría de las veces, tuvieron su origen en el equipo negociador de EU. Esto significa que, para llegar al acuerdo final, México y Canadá tuvieron que hacer muchas concesiones, un costo que se tiene que asumir para permanecer en un mercado altamente integrado y garantizar el flujo de inversión extranjera directa.

Sin embargo, los capítulos descritos anteriormente no representan el costo más alto que México tuvo que pagar. De hecho, los analistas coinciden en que el sector automotriz será el más perjudicado, aun cuando se trata del principal beneficiario desde la entrada en vigor del TLCAN en 199511. Lo anterior, toda vez que el comportamiento de dicho sector explica la mayor parte del déficit de la balanza comercial que EU tiene con México.

El nuevo acuerdo comercial, por exigencias del presidente Trump para lograr que una parte considerable de la producción automotriz de la región se lleve a cabo en EU, establece que el 75 % de las partes de un vehículo deberá provenir de cualquiera de los tres países de la región para calificar para tarifas cero (en término de aranceles), es decir, 12.5 % más de lo que estipula el TLCAN, aunque 10 % menos de lo que inicialmente planteó la administración estadounidense.

No obstante, en términos de competitividad, el verdadero problema para México se encuentra en la nueva cláusula que estipula que el 40 % de las partes de cualquier vehículo, para ser libre de aranceles, debe originarse en fábricas que paguen a sus trabajadores al menos 16 dólares por hora en promedio, pues, de acuerdo con información del Colegio de México, “[…] un trabajador de la industria automotriz en territorio mexicano gana 3.14 dólares por hora.”12

En ese sentido, cabría cuestionarse si las cláusulas establecidas en el acuerdo mejorarán o empeorarán el comportamiento del sector automotriz, sobre todo para la industria mexicana.

De acuerdo con la calificadora de riesgo HR Ratings, estas condiciones tendrán un impacto negativo en las exportaciones manufactureras, ya que se estima que del total de las exportaciones automotrices que se dirigen a Estados Unidos, aproximadamente el 32 % no podrá cumplir con las reglas de origen, por lo cual tendrían que pagar un arancel de 2.5 % de Nación Más Favorecida (NMF).13

Para Canadá, por el contrario, estas medidas resultarán favorables porque, además de que se elimina la barrera arancelaria para la exportación de vehículos hacia EEUU, se espera un aumento de la producción del sector nacional, particularmente por la esperada disminución de las importaciones desde el extranjero y del uso de mano de obra barata en México, hecho que redujo por muchos años la competitividad de las compañías asentadas en Ontario, Canadá.

En esencia, el país deberá considerar los beneficios de aumentar el salario de la mano de obra, tradicionalmente clasificada como “barata” y por ende atractiva para inversionistas extranjeros, así como fomentar que las plantas de producción mexicanas aumenten su productividad, para no perder su competitividad.

En cuanto a las concesiones que realizó Canadá para lograr un acuerdo al que se sumó después de que México y EEUU lo hicieran de manera bilateral, destacaría dos aspectos a manera de ejemplo. El primero de ellos se refiere al acceso libre de aranceles al 3.6 % del mercado canadiense de productos lácteos, especialmente leche en polvo y proteínas de leche, situación que afecta la producción nacional de dichos productos.

Sobre el particular, Pierre Lampron, presidente de Dairy Farmers of Canada, declaró que

La concesión de un acceso adicional del orden de 3.59 % a nuestro mercado lácteo nacional, la eliminación de clases lácteas competitivas, y las medidas extraordinarias que limitaron nuestra capacidad de exportar los productos lácteos tendrán un enorme impacto no solo para los productores de leche, sino para todo el sector.14

El segundo ejemplo, que también beneficia a EU, se refiere al establecimiento de disposiciones que aumentan de ocho a 10 años la protección de las patentes de los medicamentos biológicos, hecho que conlleva el retraso de su comercialización a un menor precio por parte de los competidores genéricos. Cabe señalar que inicialmente el equipo negociador estadounidense propugnó por un plazo de 12 años de exclusividad para los productos biológicos.

Este aumento respecto del TLCAN se traducirá, indiscutiblemente, en un encarecimiento de esta clase de productos, costo que deberán asumir los consumidores finales, ya sean pacientes o el propio gobierno canadiense que provee de dichos medicamentos a su sector salud.15

Octavio Urbina

Limones en el bosque, óleo sobre tela, 20 x 25 cm.

Conclusiones

De lo anterior, se puede advertir que el contenido del USMCA tiene rasgos muy marcados del proteccionismo estadounidense que abandera la administración del presidente Trump, sobre todo porque crea barreras contra la competencia proveniente del exterior en un número considerable de sectores de la economía de EU y, por si fuera poco, establece condiciones estrictas para que una de las Partes pueda establecer vínculos comerciales con terceros países, principalmente aquellos que representan un riesgo para la hegemonía comercial de aquel país.

No obstante, no todo puede ser negativo para México, mucho menos cuando la estabilidad de la región está en juego. Ahora, existirá una presión adicional para el nuevo gobierno, el cual deberá asegurarse de que las disposiciones anticorrupción y en materia laboral, por mencionar tan solo un ejemplo, se operacionalicen a través de las políticas públicas necesarias.

Esto no significa que la responsabilidad de implementar el USMCA recae exclusivamente en México, sino que todos los actores involucrados deberán asegurarse de llevarlo a la práctica para que, dentro de seis años, cuando evalúen su funcionamiento, México, Estados Unidos y Canadá acuerden extender su vigencia. Recordemos que el USMCA, a diferencia del TLCAN, contiene una cláusula que estipula que el acuerdo tiene una vigencia inicial de 16 años prorrogable por períodos iguales, previo consentimiento de las Partes. No es de extrañar que esta disposición fuera producto de la presión del equipo negociador de EU, el cual, inicialmente y por órdenes del presidente Trump, abogó por la inclusión de una fecha de vencimiento de cinco años, hecho al que México y Canadá se opusieron. ¡Una de cal por los kilos que van de arena!

Por su parte, el gobierno estadunidense también se enfrentará a negociaciones internas que podrían modificar el contenido del acuerdo, sobre todo tras las elecciones intermedias del pasado 6 de noviembre que tuvieron como resultado la división del Congreso pues el partido demócrata obtuvo la mayoría en la Cámara de Representantes, mientras que el partido republicano mantiene el control del Senado.

Finalmente, es preciso aclarar que, si bien existen otros temas del acuerdo cuya negociación fue verdaderamente compleja y complicada, incluso más que aquellos que han sido expuestos en el presente artículo, se optó por hacer referencia a otros capítulos menos expuestos mediáticamente. Lo anterior, con la certeza de que otros artículos explicarán con mayor detalle la cuestión de los energéticos, los aranceles al aluminio y el acero y el tan discutido mecanismo de solución de controversias comerciales que, por cierto, se logró mantener, aun cuando el gobierno estadunidense se pronunció por su eliminación para que los conflictos se dirimieran mediante arbitraje internacional.

 

 

1 Charles Lindblom, “Cómo adecuar la política en el análisis de las políticas públicas”, Gestión y Política Pública, vol. VI, n° 2, México, CIDE, 1997, pp. 239-255.

2 María Fernanda Navarro, “EU insiste en reducir déficit comercial con el nuevo TLCAN”, [en línea], Forbes México, Nueva York, 16 de agosto de 2017, Dirección URL: https://bit.ly/2HzZ98t, [consulta: 28 de octubre de 2018].

3 s/a, “Resultados de la modernización del acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá”, [en línea], México, gob.mx, 01 de octubre de 2018, Dirección URL: https://bit.ly/2xSyX1g, [consulta: 28 de octubre de 2018].

4 Jorge Bravo, “TLCAN: ¿qué quiere México en temas digitales?”, [en línea], El Economista, México, 09 de agosto de 2017, Dirección URL: https://bit.ly/2DAksTl [consulta: 28 de octubre de 2018].

5 OIT, Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo y su seguimiento, [en línea], Ginebra, OIT, 1998, Dirección URL: https://bit.ly/2RdNM69, [consulta: 29 de octubre de 2018].

6 s/a, “Anexo 23-A: Representación de los trabajadores en la negociación colectiva en México”, [en línea], México, gob.mx, 01 de octubre de 2018, Dirección URL: https://bit.ly/2W7VBNC [consulta: Elaboración propia con datos de la siguiente dirección URL: https://www.gob.mx/tlcan 29 de octubre de 2018]

7 s/a, “Denuncian pacto trilateral insuficiente”, [en línea], Zócalo, Saltillo, 9 de octubre de 2018, Dirección URL: https://bit.ly/2RRYVhB, [consulta: 01 de noviembre de 2018].

8 De acuerdo con el Índice de Percepción de la Corrupción 2017, México se encuentra en la posición 135 de un total de 180 países clasificados según las percepciones de expertos y empresarios sobre el nivel de corrupción en el sector público. Esto significa que la percepción de la corrupción en México se asemeja a la de Honduras, Kirguistán, Laos y Rusia. En cambio, Canadá se encuentra en la posición 8 junto con Luxemburgo, Países Bajos y Reino Unido, mientras que Estados Unidos ocupa el lugar 16. Transparency International, Corruption Perceptions Index 2017, [en línea], Berlín, Transparency International, 2018, Dirección URL: https://bit.ly/2BJaDBF, [consulta: 01 de noviembre de 2018].

9 Por ejemplo, se deberá, entre otras acciones, compatibilizar su contenido con lo establecido en la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción adoptada mediante la Resolución 58/4 de la Asamblea General, de 31 de octubre de 2003, y que ratificaron los tres Estados Parte del USMCA.

10 De acuerdo con el U.S. Code (19 USCS § 1677 (18)), “El término ‘país de economía de no mercado’ significa cualquier país extranjero que la autoridad administradora determine que no opera bajo los principios de estructuras de costos o precios, por lo que las ventas de mercancías en dicho país no reflejan el valor razonable de la mercancía.” s/a, “19 U.S. Code § 1677 – Definitions; special rules”, [en línea], U.S. Code, Ithaca, Legal Information Institute, s/a, Dirección URL: https://www.law.cornell.edu/uscode/text/19/1677, [consulta: 04 de noviembre de 2018].

11 Para conocer las cifras del crecimiento del sector automotriz en México, se recomienda el siguiente artículo: Carbajal Suárez, Yolanda y Del Moral Barrera, Laura Elena, “El desempeño del sector automotriz en México en la era TLCAN. Un análisis a 20 años”, Paradigma Económico, año 6, n° 2, Toluca, Facultad de Economía / Universidad Autónoma del Estado de México, 2014, pp.95-126.

12 Dainzú Patiño, “TLCAN 2.0 y mayores salarios en la industria automotriz de México, ¿se puede?, [en línea], Expansión, México, 10 de agosto de 2018, Dirección URL: https://bit.ly/2Nmyuu7, [consulta: 02 de noviembre de 2018].

13 Pilar Juárez, “AMIA: necesario Canadá para culminar tema automotriz en TLCAN”, [en línea], Milenio, México, 28 de agosto de 2018, Dirección URL https://bit.ly/2FRUJYR, [consulta: 02 de noviembre de 2018].

14 AFP, “Productores de lácteos canadienses critican concesiones otorgadas por Trudeau”, [en línea], Expansión, México, 01 de octubre de 2018, Dirección URL: https://bit.ly/2S7C94I, [consulta: 04 de noviembre de 2018].

15 Para conocer los efectos de dicha disposición comercial, se recomienda el siguiente artículo periodístico: Amy Husser, “Will USMCA affect Canada’s drug prices? Depends on what happens next, experts say”, [en línea], CBC/Radio-Canada, Ottawa, 02 de octubre de 2018, Dirección URL: https://bit.ly/2B6GzyZ, [consulta: 04 de noviembre

José Joel Peña Llanes

José Joel Peña Llanes

Maestría en Estudios en Relaciones Internacionales por la UNAM. Actualmente, labora en la Dirección General de Asuntos Internacionales del INAI.
José Joel Peña Llanes
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